jueves, 23 de febrero de 2012

Sobre el conflicto en Libia, un debate

El conflicto en Libia comenzado a principios de 2011 y la posterior intervención imperialista así como la compleja situación que aun vive el país ha suscitado numerosos debates a nivel internacional y también de distintas corrientes marxistas. Este conflicto reviste de gran importancia y debates sobre la posición de los revolucionarios en donde surge la polémica pregunta ¿Qué lectura política se da del conflicto?. En la Liga de Unidad Socialista (LUS) que nos reivindicamos del internacionalismo proletario en el intercambio de opiniones se han dado posiciones encontradas frente al conflicto en Libia, el presente documento da a conocer la posición minoritaria de nuestra organización.

El siguiente artículo es publicado en Unidad socialista 
órgano de análisis y difusión de la Liga de Unidad Socialista (LUS)

Sobre el conflicto en Libia
                                                                                                      David Rojas Militante de LUS 


Uno de los acontecimientos revolucionarios más importantes de éste siglo han sido la revueltas comenzadas en el Magreb, primero Túnez y luego Egipto donde los pueblos reclamaban demandas democráticas que terminaron por convertirse en revoluciones que expulsaron a sus gobernantes dictatoriales. En Egipto como en Túnez se dio una derrota política sobre los opresores, sin embargo el Ejército sigue garantizando el régimen de opresión y explotación. Por esto la lucha de estos pueblos tiene que avanzar a formas más avanzadas de lucha que se encaminen a la derrota militar, para construir y edificar gobierno para todos los oprimidos y explotados.


Estas revoluciones permearon de confianza en otros países y sectores, en Libia en febrero de 2011 comenzó una legitima revuelta en Bengasi luego de que fueran detenidos derechohumanistas y luchadores sociales, manifestantes se dieron cita en la ciudad de Bengasi para repudiar el acto represivo, la brutal respuesta de Muamuar Gadafi sobre los cientos de manifestantes desato el descontento popular en esta ciudad y en otros lugares de éste país africano.


Los reclamos a la dictadura eran demandas democráticas que fueron radicalizándose como el 21 cuando manifestantes en Trípoli incendiaron la sede central del gobierno. Sin embargo con la conformación del Consejo Nacional de Transición (CNT) compuesto por opositores a Gadafi, ex miembros de su régimen, islamistas y derechohumanistas el objetivo de los rebeldes se vio subordinado a una dirección claramente conciliadora con el imperialismo.


A petición del CNT el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) aprueba la resolución 1973 y aunque Gadafi anuncio una tregua para que se no se diera la intervención de la OTAN, el derramamiento de sangre comenzó por la abominable y despreciable Organización del Tratado Atlántico del Norte (OTAN) la cual el CNT le abrió las puertas y la abrazo.


Gilbert Achcar lo señala de manera clave: “La idea de que las potencias occidentales están interviniendo en Libia porque quieren derrocar a un régimen hostil a sus intereses es absurda. Igualmente absurda es la idea de que lo que buscan es poner en sus manos el petróleo libio. De hecho, todas las petroleras occidentales y compañías de gas están presentes en Libia: la italiana ENI, la alemana Wintershall, la británica BP, la francesa Total y GDF Suez, las empresas estadounidenses ConocoPhillips, Hess, y Occidental, la anglo-holandesa Shell, la española Repsol, la canadiense Suncor, la noruega Statoil, etc.”i


Agregaría ¿entonces porque la intervención imperialista?, darle un giro de 180° y ponerla a su servicio, para no poner en riesgo el régimen de opresión y explotación, además de controlar y estar presentes en un territorio geopolítico importantísimo de las revoluciones en Túnez y Egipto.


Debate en la izquierda


Las declaraciones de Fidel Castro y de Hugo Chávez en este debate rompen con los criterios más elementales de la lucha de clases, llegando a errores gravísimos como ponerse del lado de Gadafi y en su defensa calificándolo como un antiimperialista, siendo que Gadafi en las últimas décadas había dado una clara adaptación al imperialismo y a posiciones derechistas como los tratados de acordar que los inmigrantes del continente africano que interceptasen las fuerzas navales italianas al intentar alcanzar las costas europeas serían entregados a Libia en vez de recibir el asilo en Italia, así como condenar al pueblo de Túnez y Egipto por las desatadas revueltas.
En nuestras discusiones en la Liga de Unidad Socialista, se cuestionaba que en el terreno de la acción hay que tomar un bando, por el más progresivo, siendo críticos, sin embargo, cuando estuvieron enfrentados los rebeldes contra los gadafistas, no existía un bando progresivo; la legitima revuelta fue distorcionada por la intervención de la OTAN y con ello el objetivo de la caída de Gadafi perdió legitimidad, para perseguir fines imperialistas en tanto que el CNT tomo una política colaboracionista.


La intervención de la OTAN ¿Un mal necesario?


Gilbert Achcar (de la Cuarta Internacional antes Secretariado Unificado) que desde inicios del conflicto en Libia ha dado seguimiento con análisis sostiene respecto a la intervención de la OTAN que: “lo decisivo es la comparación entre el coste humano de esta intervención y el coste que habría puesto si no se hubiera llevado acabo”ii aunque critico a la intervención de la OTAN, plantea que fue un mal necesario, ya que de otra manera se habría dado un derramamiento de sangre por la represión de Gadafi. Lo que paso, es que el derramamiento de sangre lo vino a avivar la OTAN.

Para cuando se dan los bombardeos de la OTAN sobre pueblo libio el comité internacional de la Cuarta Internacional (antes S.U) señala una peligrosa posición y llama simplemente a la caída de Gadafi sin denunciar y repudiar la intervención de la OTANiii
Ante esto, nuestra crítica posición sostiene un repudio a la intervención de la OTAN, y por una posición antiimperialista que cuestione al CNT hecho gobierno.
La intervención de la OTAN de la mano con el CNT
La compleja situación en Libia se torna contradictoria cuando se da la intervención de la OTAN donde hubo unidad en la acción entre los rebeldes libios del CNT y el imperialismo.
Desde marzo de 2011 el CNT reconoce que contaron con el apoyo de la OTANiv. El oficial del Departamento de Estado de los Estados Unidos Wiliam Burns anuncio que el CNT podría abrir una oficina en Washingtonv, los rebeldes recibieron armas de Franciavi y de hecho, se mantuvo una constante coordinación entre la OTAN y el CNT para derribar a Gadafi, los rebeldes del CNT incluso tuvieron que pedir a la OTAN armamentovii.
Los combates en Bani Walid y Sirtre entre las fuerzas fieles a Gadafi y los rebeldes que no pudieron avanzar sin que la OTAN abriera el camino con bombardeos para abrir que los rebeldes finalmente pudieran llegar a tomarla y ondear la bandera monárquica (o símbolo de la resistencia, dirán otros izquierdistas).

En sus más de 26 000 ataques la OTAN bombardeo hospitales, escuelas, universidades, mercados, además de aplastar la columna vertebral del régimen de Gadafi; la estructura militar, de hecho los rebeldes no pudieron avanzar un tramo sin que los bombardeos de la OTAN les abrieran camino.
Qatar reconoció que participo junto con los sublevadosviii con 5mil efectivosix sobre territorio libio: "Estuvimos entre ellos (los sublevados) y el número de cataríes en el terreno fue de cientos en toda la región"x.


Aun después de la caída de Gadafiel CNT pidió a la OTAN que se quedase varios meses más.


La muerte de Gadafi


Liam Fox afirmo que la OTAN proporciono datos de inteligencia al CNT para ayudar a localizar al coronel Gadafi así como a otros miembros de su régimenxi.


Posiblemente el paradero de Gadafi lo conoció en todo momento la OTAN, pues tienen la altísima tecnología de punta utilizada en el espionaje y un alto grado de infiltración de altas jerarquías del ejército libio.

El asesinato de Gadafi ocurre en un momento muy oportuno pues se da después del aplastamiento de las fuerzas gadafistas. De hecho lo necesitaban vivo hasta el último momento para aplastar completamente cualquier resistencia gadafista y lo necesitaban muerto también, pues de habérsele juzgado habría delatado a altos mandos de su equipo que hoy están en el CNT. Su asesinato por cierto se da por un bombardeo de la OTAN del convoy en el que escapaba Gadafi, y que les abrieron el terreno a los rebeldes para sodomizarlo y lincharlo, donde el considerado guía espiritual, entre el vapuleo pedía clemencia para no ser asesinado.



Conclusiones

Una posición revolucionaria sobre el conflicto libo, no puede estar del lado de los rebeldes del CNT ni tampoco de los fieles a Gadafi pues ambos bandos son procapitalistas y proimperialistas. Aunque ambos bandos enemigos de la revolución, tiene diferencias de matices.
El CNT, organización colaboracionista que fue instrumento de la intervención imperialista, aglutinó a distintos grupos armados rebeldes hasta la caída de Gadafi y el posterior establecimiento del nuevo gobierno. Después, ante las tentativas del imperialismo y del CNT de desarmar a la población, los distintos grupos rebeldes se han negado a entregar las armas, por lo que han comenzado a tomar autonomía con respecto al imperialismo. El CNT hoy ya no dirige el proceso y ha dejado de tener bajo su mando a los distintos grupos armados de rebeldes.

Por esto es más preciso dar una diferencia entre el CNT hecho gobierno títere del imperialismo y los rebeldes que pudieran impulsar una posición antiimperialista.
La caída de Gadafi como dictador y socio del imperialismo es positivo hasta cierto punto sino fuera porque realmente sin la intervención de la OTAN apoyando a los rebeldes libios no se habría dado. Pero la entrada la OTAN y con ello la cooptación del CNT son un triunfo del imperialismo por los acuerdos políticos y económicos, así como una presencia geográfica en medio de legitimas revueltas como las de Túnez y Egipto que pudiera diezmar, además del botín de guerra por la reconstrucción del país obteniendo fines lucrativos por los expresos acuerdos del CNT con las potencias occidentales.
La intervención imperialista de la OTAN es evidente que no fue la protección de la población civil, el papel de la OTAN fue ir abriendo camino con los bombardeos en Bengasi, Trípoli y luego Sirtre (entre otras ciudades) que fue el mismo camino que siguieron los rebeldes libios una vez limpiado el terreno.


El punto central para los revolucionarios internacionalistas en el conflicto en Libia es ¿Cómo vamos a derribar a los gobiernos? ¿Con que métodos?


En el CNT no hay cabida para los revolucionarios socialistas. Esto no significa que ante la ausencia de una vanguardia revolucionaria hay que abstenerse y no tomar partido, sino luchar por una alternativa comunista.


Es un error considerar que hubo un triunfo del pueblo libio con la caída de Gadafi ya que no necesariamente significa un avance en la lucha por la revolución socialista.

Por la autodeterminación del pueblo libio!
¡La caída de Gaddafi solo será un avance con la salida de la OTAN!
¡Fuera todas las tropas de los ejércitos imperialistas de Libia, del Magreb y medio oriente!
¡Por la derrota de la OTAN!
¡Ninguna confianza al CNT!
¡Por la revolución socialista en Libia!



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